Cereza muy profundo. Aroma potente y complejo de confitura de frutos negros, de regaliz, de finos tostados (cacao negro) y toques minerales (grafito). Boca densa y elegante, con mucha personalidad y persistencia.
Un vino sutil y delicado. Nariz compleja y muy fina de fruta roja, especias y toques minerales. Una boca redonda con taninos muy aterciopelados. Un vino con mucha elegancia
tanto en nariz como en boca.
Ficha técnica
Cereza muy profundo. Aroma potente y complejo de confitura de frutos negros, de regaliz, de finos tostados (cacao negro) y toques minerales (grafito). Boca densa y elegante, con mucha personalidad y persistencia.
Capa alta de color con reflejos violáceos. En nariz predominan los aromas a frutos rojos con un toque mineral, muy marcado por las tinajas de barro.
Color profundo con gran intensidad y claros reflejos violetas, potencia aromática con plenitud, frutos rojos, perfecta aportación de la madera que le proporciona profundidad, notas a vainilla y tonos tostados.
Buenas lluvias en el otoño que permiten al suelo acumular reservas de agua. Igualmente se pasa el invierno con temperaturas acorde a la zona frío y heladas por debajo de los 0 grados en numerosas ocasiones. La primavera arranca lluviosa y continúa lloviendo moderadamente pero muy bien caído (25 litros en marzo y 48 en abril).
El verano es muy seco sin llover prácticamente nada hasta finales de Julio, pero tampoco ha sido muy caluroso. Tan solo días puntuales se llega a 37/38º pero siempre con noches frescas. Se consigue compensar la falta de lluvia y el estrés hídrico de la planta descargando fruta. Esta falta de lluvias desde Julio hace que la vendimia se adelante y sea una de las más tempranas vistas.
Color intenso rojo picota con reflejos rubí. En nariz, aromas complejos a frutos. Negros maduros y ciruela con toques minerales propios del barro donde se elabora.
Apela a un sentido espiritual, una llamada al Espíritu Santo para pedir protección. Un ángel con una trompeta protagoniza la etiqueta.
Elías Mora Crianza 2020 es un vino tinto que cautiva con su equilibrio entre frutas y especias. En nariz, despliega aromas de cerezas y moras maduras, entrelazadas con toques de vainilla y pimienta negra, fruto de su paso por madera. En boca, se presenta con una textura sedosa y una estructura que promete evolucionar con gracia a lo largo del tiempo. Su final es persistente, dejando una impresión de elegancia y complejidad. Ideal para quienes buscan un vino con carácter y sutileza.
Elaborado con Brancellao. Variedad de uva autóctona cuyo fornido cuerpo (de final largo y sabor intenso) bien merece recuperar su lugar entre los tintos gallegos.
Crianza de 12 meses en barricas nuevas de roble francés
Acusp deriva del latín ‘ cuspis ’ y significa la cúspide de una. Esta palabra aparece en los primeros escritos que hacen referencia a este enclave. Aquí, en la sierra de Encús , es donde se situan nuestros viñedos de Pinot Noir